martes, 8 de junio de 2010

"Enredando" LA MADEJA en La Carbonería

La semana pasada tuve la suerte de volver a mi querida Sevilla, invitada por la asociación cultural La Madeja, con motivo de la presentación de su poemario colectivo "Enredando", para el cual he tenido el gusto de escribir un modesto prólogo.

Nada más llegar a la capital hispalense noté una vez más el calor de las tierras del sur; no sólo porque cuando bajé del Ave el mercurio superaba los cuarenta grados, sino porque en la estación me esperaban Carmen y Lola, cargadas de cariño y de alegría. Un cariño que fue creciendo a medida que se sucedían los encuentros y reencuentros. Conocer a María Luisa; disfrutar de la generosa hospitalidad de Loren y Gregory; dar un abrazo otra vez a los cangrejos Villarán y Nuria; ponerle cara sin un cristal que nos separe a Miguel Vives (que para mí será siempre Miguel-el-de-la-silla); saludar a Paco, Almudena y otras personas-libro que acudieron a vernos; pasear por Itálica con Carmen hablando de poesía entre las piedras vetustas... todo fue una sucesión de buenos momentos que recupero ahora gracias a las fotografías que Lola ha colgado en su perfil de Facebook, algunas de las cuales he querido compartir desde este, vuestro Vals de los Elefantes.


Un recital especial merecía una presentación fuera de lo común. Por eso mi "prólogo" al acto consistió en contar la historia de Aracne, tejedora de palabras, mientras hacía ganchillo.

Las poetas y el poeto miembros de La Madeja, estaban dispersos por la sala de la chimenea en La Carbonería, silentes y enmascarados, mezclados entre un público expectante.

Tras la introducción, las máscaras de La Madeja se levantaron y ataron a público y presentadora en una telaraña de versos y lana. Para ello recitaron un poema de mi segundo libro, lo cual me sorprendió y emocionó a partes iguales.

En un momento de la lectura, coincidiendo con el poema "Señales horarias" de Lola Crespo, la editora Inma Calderón realizó una pequeña performance para expresar su repulsa al asalto a la "Flotilla de la Libertad" cometido por Israel en Gaza.

Lola Crespo recitando "Señales horarias".

Lorenzo Ortega recitando su poema "Autosuficiencia", al que dio un sorprendente final.

La Madeja y yo arropando a Carmen Herrera mientras recitaba "Zona ocho (lo que ven mis ojos)"

No creáis que estoy cantando flamenco; sólo estoy haciendo ruido. Se trataba de una especie de cortinilla o pequeña acción entre poemas.

María Luisa Víu (izq.), Lola Crespo (centro) y Carmen Herrera (dcha.) recitando el poema colectivo "Incomunica2".

Cierre del recital, haciendo ganchillo. Aunque en realidad hubo un apéndice de Carmen Herrera que haciendo Magia Poetagia con ayuda del público, me colmó de regalos en nombre de la asociación. ¡Me quedé sin palabras!

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