miércoles, 24 de septiembre de 2008

Y El Bubisher alzó el vuelo

Dicen los saharauis que el bubisher es un pájaro portador de buenas nuevas, y por eso los niños que habitan aquella tierra difícil que ha sido maltratada por la historia y por el olvido anhelan ver –aunque sea fugazmente – sus coloridas plumas, que son heraldo de dicha para un pueblo que desde hace más de 20 años vive teniendo que elegir entre la tiranía del invasor o el desgarro del exilio.

Las arenas de Tinduf (Argelia), que tras la ocupación marroquí del Sahara Occidental acogieron los campos de refugiados saharauis por un tiempo que al principio se creyó sería corto, han sido testigos silenciosos del vergonzoso abandono al que el Gobierno de España (antigua metrópoli del Sahara) ha sometido a todo un Estado. Además, españoles y saharauis compartimos una lengua, el español, que convive en esa región de África con el hasanía. Por suerte la sociedad civil española ha sabido tender una mano a sus hermanos del continente vecino, y ese compromiso se manifiesta en los numerosos proyectos que distintas asociaciones de amigos del pueblo saharaui desarrollan a diario en las wilayas del exilio.

Hoy he tenido la suerte de aportar mi pequeño granito de arena a uno de esos proyectos, aunque haya sido de una forma simbólica al convertirme, por unos minutos en ese pájaro de las buenas noticias durante la presentación de “El bubisher”, un bibliobús nacido de la idea de un niño, imaginado en una escuela española y fletado con el esfuerzo de un numeroso grupo de escritores, editores y bibliotecarios a quienes ha ayudado económicamente el Gobierno Vasco (que ha aportado el vehículo completamente equipado). Antes de que ese camión cargado de literatura se embarque hacia su destino en el desierto, sus ruedas se han detenido en el madrileño parque del Retiro, donde esta mañana fue mostrado a la prensa y al numeroso público que se congregó en las gradas del teatro de títeres permanente de la asociación cultural Titirilandia, espacio donde tuvo lugar el acto.

La compañía de marionetas Hilando Títeres abrió la jornada con una pequeña obra en clave solidaria que apostaba por una solución de paz que acabara con las absurdas e injustas disputas seculares en aquella zona. A continuación hablaron los representantes de la plataforma de Escritores por el Sahara, del Gobierno Vasco y del Gobierno Saharaui. Mi intervención fue la última. Convertida en Bubisher y ayudada por cuatro Hijos de las Nubes* de adopción (pues eran españoles), difundí la buena noticia de la poesía y la literatura entre un auditorio bañado por un hermoso sol que desafió el parte meteorológico para permitir que nuestro mensaje alzara el vuelo con intención de llegar muy alto.

* Poético nombre por el que son conocidos los saharauis

Aquí os dejo algunas fotos de la performance y un pequeño vídeo, por cortesía de Rafa.





Aquí os dejo el vídeo:

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