sábado, 21 de marzo de 2015

Día Mundial de la Poesía



La poesía no es un estado de ánimo, no es "eso que sale del alma", no es "lo sublime hecho palabras", ni "la belleza en estado puro". La poesía no está en la primavera, ni la primavera es poesía y por eso coincido con el maestro Enrique Gracia Trinidad en que no resulta oportuno que la UNESCO decidiera dedicarle a la poesía precisamente el día del equinoccio de primavera, la poesía no es patrimonio de unos pocos, ni de esa "inmensa minoría" juanramoniana, la poesía no engrandece a quien escribe versos, la poesía no es un verso, la poesía no es una suma de palabras elegidas con escuadra y cartabón, no es rima forzada, ni ritmo hecho a golpe de sílabas exactas. 

La poesía también está en lo sucio, en las alcantarillas, en la mierda, tanto como en lo hermoso, en el agua, en la naturaleza, las fases de la luna o la sangre menstrual, la poesía es capaz de tranformar la oscuridad en belleza, lo invisible en visible, la nada en todo y el universo en nada. 

La poesía, que es lágrima o es risa, es tú, es yo, es ellos, es nosotros, es hacer universal lo íntimo, trascender lo sencillo, convertir en verdad lo inaccesible y elevar de nivel lo cotidiano. La poesía está en el calcetín tanto como en la rosa, en el bar más que en el ateneo. Para quien es capaz de abrir los ojos, hay poesía en todo. 

LA POESÍA ES UNA FORMA DE MIRAR 
Y DE TRANSFORMAR EL MUNDO EN LA MIRADA. 

Todo el mundo puede ser poeta, todo el mundo lo es, de hecho, cuando nace: todos los niños llevan la poesía dentro. Pero la vida nos va alejando de ella, nos convierte en mujeres y en hombres hechos de presente, de realidad, de prosa. 

Por eso, sí, por eso está bien que un día como hoy se nos recuerde que mientras siga habiendo poesía aún habrá esperanza. 

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