miércoles, 21 de mayo de 2014

LA RED DE LA MEMORIA (work in progress vital)

Como ya sabéis quienes seguís este hace ahora 13 meses comencé a recoger recuerdos, a grabar, en distintos lugares de España, voces de personas que me regalaban trocitos de su memoria (#Elhilodelamemoria) y también trozos de lana, cordel o hebras, con todo lo cual iba a tejer LA RED DE LA MEMORIA. Aquí podéis leer la reflexión que hice al respecto de esta performance de larga duración en noviembre de 2013 con motivo de la mesa de recogida instalada en la galería de arte Art Room Espacio Experimental de Madrid. Pues bien, el pasado 20 de marzo, justamente un año después de empezar a recoger recuerdos, y tras doce meses entrelazando ese archivo sonoro de cientos de memorias, me senté en una silla en el Centro Ágora de la Coruña, de nuevo en el contexto del festival Coruña Mayúscula y durante 12 horas consecutivas (de diez de la mañana a diez de la noche), tejí y tejí sin parar con aguja de ganchillo las lanas recogidas. En principio esa iba a ser la forma en que se cerrara el círculo, la conclusión de la obra, el final de una performance de larga duración que empezó en Galicia y terminaría en Galicia.

Pero doce horas dan para mucho. Doce horas escuchando recuerdos y haciendo ganchillo, sin pensar en otra cosa, en nada, absolutamente nada más que en el ganchillo y en los recuerdos que escuchaba y en la red de la memoria y el tejido humano que esta construye, hicieron que me diera cuenta de una cosa: mientras la humanidad siga pisando este planeta seguirá habiendo recuerdos, seguirá la red de la memoria creciendo y anudando las vidas de unas personas con otras. La red de la memoria nunca se acaba, es una labor que nunca termina, como la de la mítica Penélope, con una salvedad, nadie deshace la red de la memoria; simplemente crece y crece y, si esto es así, ¿cómo podría yo dar por terminada mi labor de Aracne o de Penélope así, sin más, simplemente porque se cumple el plazo que me había propuesto? No, eso no encaja con mi forma de entender el arte, ni con el concepto de esta acción artística.

 Por esa razón, en aquella silla, mientras entrelazaba hilos y lanas de colores diversos envuelta por el entramado polifónico de voces narrando sus recuerdos tomé una decisión: mientras yo viva, seguiré tejiendo la red de la memoria. Este va a ser mi legado, mi obra vital. Así pues, a partir de ahora seguiré grabando recuerdos, recogiéndolos en pueblos y ciudades, instalando mesas de recogida o habilitando medios para que la gente me los envíe, y también recogiendo lanas, hebras, hilos, con los que, al menos una vez al año , allá donde me lo permitan, en algún lugar público, me sentaré a tejer durante doce horas. Doce horas en las que ampliaré el poncho que empecé a hacer en Coruña el pasado marzo y que irá creciendo con las memorias recogidas, creciendo como el archivo de recuerdos que iré ampliando y que me acompañará como fondo en esas horas de tejido.

Ayer, martes 20 de mayo, cuando se cumplían exactamente 13 meses desde mi primera recogida de recuerdos, el periodista Manolo HH dedicó su programa España vuelta y vuelta a la memoria y a este proyecto mío, en un programa precioso que aquí dejo por si os apetece escucharlo. Como podréis escuchar, allí dejé un "cesto radiofónico de memorias" para que, de vez en cuando Manolo abra los micrófonos a sus oyentes y puedan (podáis) dejar allí vuestros recuerdos, materia prima para esta red de todos
Y si queréis ver más fotos, compartir ideas, experiencias, memoria o seguir paso a paso la evolución de esta red, podéis hacerlo en la página de Facebook "La red de la memoria" Poco a poco iré ampliando las plataformas para participar en este proyecto (blog, web...) pero por ahora esto es lo que puedo ofrecer, sobre todo porque mañana mismo viajo a Islandia, la tierra del hielo y el fuego. A la vuelta os cuento, lo prometo.


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